martes, 9 de febrero de 2016

Murakami y Rulfo


Tardío lector de Haruki Murakami --apenas concluí los libros 1 y 2 de esa monumental novela que es 1Q84-- encuentro en su universo narrativo paralelismos con nuestro Juan Rulfo. Tanto, que hasta me parece que este autor japonés ya candidato al Nobel, hace en la mencionada obra un guiño o, si se quiere, un homenaje al Pedro Páramo del jaliscience.

Hay, en la obra rulfiana, una frase que algún crítico ha juzgado extraña, pero cargada de simbolismo: cuando el fantasmal arriero que encuentra Juan Preciado en su camino a Comala le dice que él también es hijo de Pedro Páramo, Rulfo escribe enseguida: "Una bandada de cuervos pasó cruzando el cielo vacío, haciendo cuar, cuar, cuar".

En la página 680 de 1Q84 (edición Tusquets 2015), uno de los protagonistas de la obra visita a su padre en la clínica en que está recluido con la memoria extraviada. Tras despedirse el personaje de su progenitor, y sin que tampoco viniera mucho al caso, Murakami introduce esta frase en el relato: "Una bandada de cuervos atravesó el cielo graznando".

Se trata, me parece, de una clarísima alusión a Rulfo, en una novela que, lo mismo que la del mexicano, está construida en un estilo de gran lirismo y en la que el mundo y su realidad están trastocados por presencias intrusivas y avasallantes. De modo que la novela del autor japonés no solo tiene ecos orwellianos, sino también rulfianos, como lo muestra esa frase que he referido, que es similar, matizada por un fraseo apenas diferente.